Qué se puede esperar de nosotros,

que nos ocurrió algo inesperable

la noche de junio en la que salió el sol

a eso de las 3 ó las 4 de la mañana,

y 5 días más tarde descubrimos que no era pronto

para que ya doliese decirse adiós,

mejor dicho hasta luego.

Tardas un rato en hacerme perdida

y ya con eso me pierdo

me hace gracia que cuando discutimos

tenemos los dos la certeza de que

no podríamos aguantar ni un segundo

con ese vacío y sin ese beso

del que somos esclavos y dueños al mismo tiempo,

pues eso,

lo que te decía vida mía, que eres mi vida,

y que jamás temas perderme, no encontrarme,

te quiero hastaun punto en el que ya ni puedo,

ni quiero elegir,

el hecho inevitable

de que jamás podré separarme de ti